Consume alimentos naturales siempre que sea posible: carnes, huevos, frutas, verduras, arroz, avena, papas y legumbres. Evita ultraprocesados, bebidas azucaradas y comida rápida frecuente.
La proteína es clave para construir músculo. Fuentes recomendadas: pollo, pescado, carne, huevos, yogurt griego, legumbres o proteína en polvo si es necesario.
Bebe entre 2 y 3 litros de agua al día. Entrenar deshidratado reduce el rendimiento y la recuperación.
No necesitas una dieta perfecta. La clave es la constancia: 80% comida saludable 20% flexibilidad
Dormir 7-8 horas es tan importante como entrenar. El músculo crece durante la recuperación.